Inicio Escuela ‘Nacer Mujer’ Testimonios

Testimonios

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by Cristina Hernández

Conoce a mujeres que han pasado por la Escuela ‘Nacer Mujer’

Te ofrezco un espacio donde encontrarás diferentes vías que mejor se adapten a tus necesidades. Puedo guiarte, a ver lo que te impide avanzar, qué necesitas cambiar y cómo con herramientas adecuadas, mis talleres y cursos.

El cambio y el descubrimiento que tuve en el curso de ser mujer nacer mujer, fue impactante, de ahí se puede decir que hubo un antes y un después en mi femineidad y un trabajo interno de conocimiento que te impulsa a mejorar la energía femenina no sólo en la mujer sino en la tierra, las meditaciones que he descubierto en este curso me ayuda muchísimo en mi día a día… una maravilla!

Kriss Martínez Casado — Terapetua Vibracional

La mejor inversión que he realizado en mí ha sido a través del curso de Arquetipos femeninos y el círculo de mujeres. La experiencia con otras mujeres me ha aportado mucho valor. Conocer a cada una de las diosas que habita en mí,  para poder comprenderme, escucharme, pero sobre todo respetarme. Ahora toca continuar el camino, y seguir pasando niveles. Gracias Cristina. ¡Bendito hilo rojo!

Marian Sánchez — Publicista, RRPP y Social Media

Mi experiencia con el curso de Cristina ha sido de las mejores. Llego a mí en un momento en el que pensaba, por mis estados de ánimo, que me estaba volviendo neurótica, gracias a las reuniones con el grupo y sus enseñanzas pude entender que tenía remedio, que suponía un gran trabajo pero era solucionarlo. Hoy después de un año, he podido ver y entender todo aquello que me pasaba. La luz que me aportó me está permitiendo mejorar mi vida y mis estados de ánimo y hoy sé que sin ella no podría haber encontrado la salida. En Cristina encontré una gran maestra y una hermana. El círculo de Mujeres me nutrió muchísimo y me nutre porque encontré a las hermanas que nunca he tenido y que siempre están ahí apoyándose y ayudándote, sentí que dejaba de estar sola. Gracias Cristina. Gracias hermana.

Ana Prados — Cocina Vegetariana creativa

Tomar contacto con “Los Dones de la Diosa” y con Cristina fue un antes y un después en mi sentir y resonar como mujer. Fue como una transición de oruga a mariposa. Un renacer que me ha permitido quitarme capas que no me servían, madurar como mujer, dejar de tener armadura en el corazón para vivir desde una mayor armonía y respeto hacia mí, dándome el valor que me corresponde como persona y encontrando mi lugar como mujer. Las mujeres tenemos muchos miedos que superar para sacar todo nuestro brillo interior y este es un lugar perfecto para viajar hacia nuestro centro. Creo que es una experiencia de autoconocimiento a niveles muy profundos que toda mujer debiera experimentar. Es darte una oportunidad a ti misma para derribar barreras y decidirte a vivir desde el corazón. Volvería a hacerlo una y mil veces. 

Arantxa López López — Periodista y RRPP

Andaba perdida…y con esta bendita herramienta aprendí a encontrarme; a abrazar mi luz y mi sombra y respetar todo de mí; a conectar con mi ciclo, mi creatividad y mi poder. Ahora me amo y celebro mi sexo y mi existencia sagrada como la mujer que soy.
Bendigo el día en que me lancé a esta maravillosa e infinita aventura, y no sólo lo bendigo hoy, lo hago a cada momento, cuando soy capaz de mirarme y reconocerme en el espejo.
Antes de Conocer a Cristina, mi bella mujer y amiga, para el que nunca tendría palabras suficientes de agradecimiento, llevaba mucho tiempo trabajando mi crecimiento personal, meditación, experiencias, cursos, Yoga, sentimientos, observación, pero todo lo hacía dejando totalmente a un lado a LA MUJER que soy….como si El Ser y este grandioso género que habito pudieran ir por separado!!!!!, de esta forma me sentía perdida.
El curso me enseñó a sanar, a reconciliarme, a ser amable, a soñarme, a perdonarme, a aceptarme, a amarme, a Respetarme en La Mujer que Soy.

Mamen Ramos Andrade — Comercial y Maestra de Yoga

Me llamo Almudena, y fui de la segunda “promoción de taller” que hizo Cristi.
Para mi hay un antes y un después, el curso de Obsidiana y energía femenina me cambió, no sabía nada de astrología ni de Gemoterapia … Y hoy por hoy tengo mi propio centro de terapias e intentó trabajar siempre con la unión de las mujeres.
No solo fue lo que aprendí a nivel individual sino los lazos que se crean entre todas las mujeres que son hermanas y vibrando en la misma energía, compartir en los talleres, en las salidas que hicimos cantando, bailando, haciendo rituales preciosos… En una palabra compartir y aprender de la otra, hoy en día después del paso de los años sigo en contacto con algunas de ellas y con mi maestra que para mi fue una de las primeras que me abrió al mundo espiritual!
Y trabajar con la Obsidiana es brutal pero necesario, yo he seguido trabajando con ella, he adquirido nuevas piezas y además es mi gema favorita.
Los talleres de Cristina son aquellos que nunca se olvidan, te hacen crecer y puedes aplicarlo siempre a tu vida!
Gracias Cristina por estar en mi vida

Almudena Portillo — Directora de Centro Sat Nam

Hice el taller de energía femenina con Cristina y otras mujeres en el 2011. Por ese tiempo andaba buscando-me y muy contrariada con mi femineidad. El contacto con la Obsidiana fue un revulsivo q me puso el mundo patas arriba, de repente mi horizonte se veía reducido a una pequeña línea de luz en la distancia, necesitaba más espacio, ampliarme hacia otros territorios aún sin explorar y ese territorio fue profundizar en la mujer que era y había sido, entenderme desde mi “locura” y “marginalidad”. El sentirme distinta por mis inquietudes transcendían más allá de la necesidad de confort. Y todo aquello apoyado con algunos trabajos como el de construir mi arquetipo y darle vida entre mis dedos, aquellas marionetas que sin darme cuenta todavía me definían tan perfectamente, lo que mis manos habían creado era el dictado de mi corazón.
Me acompañaron durante un tiempo apoyadas en la estantería de mi habitación observándome muda y silenciosamente cada día recordándome quien se encerraba ahí detrás de esas telas y colores….
¡Y una mañana me desperté con toda la seguridad que era el momento, que estaba preparada para dar el salto y lo di!!!!
Me atreví a dejar todo lo q había construido durante 15 años y q sentía q ya era su tiempo de terminar o de continuar de otra manera y esa mañana llovía a mares, pero podía imaginar el sol tras esos nubarrones porque estaba clara y lúcida, me despedí de todo lo maravilloso de aquellos años vividos con tan buenas compañeras y tan preñado de experiencias y aprendizajes, cerré la puerta, entregué las llaves y me fui a vivir la vida q había soñado.

Francisca Garey — Comida creativa

En resumen, podría decir que el curso “Nacer mujer, hacerse mujer” no puede tener un mejor título, pues es exactamente la transformación que siento en mí.
Hace algún tiempo que empecé mi camino del “despertar” y durante varios años estuve de seminario en seminario “buscando” la sanación. Descubrí mi sombra, mi niña interior herida, descubrí el origen de mis patrones de comportamiento y como una niña tozuda, quería cambiarlos, pues creía que ese era el camino de la sanación. Cuando conocí a Cristina y me habló del curso y de la obsidiana, piedra volcánica que rompe patrones caducos, pensé: ¡fantástico! justo lo que necesito! pero lo que no sabía era la transformación que estaba a punto de sufrir.
Como un gusano que se envuelve en su crisálida para salir transformado en una hermosa mariposa, un ser completamente distinto, capaz de volar libre, así me sentí durante los meses que duró el curso, y esa transformación es la de niña a mujer.
Así es como me siento. En este curso he aprendido a integrar mi sombra, no a negarla, he aprendido que soy digna de amor en todo mi ser, con mis virtudes y mis defectos, ya no tengo la necesidad de “ser vista” pues no hay más juicio que el divino que justamente no juzga. He aprendido a soltar todo aquello que ya me dejó su enseñanza y a abrirme a lo nuevo. He dejado de tener la necesidad de luchar, de querer que las cosas sean como a mí me gustaría y entregarme a lo que ES, sin olvidar que soy totalmente responsable de todo lo que me ocurre en mi vida y por tanto agradeciendo el aprendizaje tanto de las cosas que me gustan, como de las que me duelen.
La mayor enseñanza que me llevo de este curso es el AMOR. Venimos a este mundo para amar y ser amados, el amor es el fin y es el medio.
Agradezco a Cristina por su humildad y su sabiduría.

Maribel Vela — Doula

Os cuento mi experiencia del Curso de Energía Femenina y de mi relación con mi querida amiga y maestra Cristina Hernandez. La conocí hace unos años tras una profunda crisis personal en busca de respuestas …
Me aconsejó este curso y lo empecé hacer sin muchas expectativas para que mentir, más que nada a ver si mejoraba mi situación ¿qué podía perder? La verdad mi autoestima no estaba en su momento más álgido. Fueron seis meses de verdadero descubrimiento interior de compartir experiencias con mujeres valientes y con las que por primera vez en mucho tiempo me mostré como yo misma era (era muy dada a poner barreras con los demás). Hicimos puesta en común de problemas, trabajamos con unas piedras muy raras obsidiana.
Teatro risas y buenos recuerdos incluso amigas que aún conservo. Pero la verdad fue cuando terminé el curso cuando empezó el verdadero cambio, mi vida en apariencia es igual la misma casa el mismo marido mi hijo sigue creciendo, pero la que cambie fui yo. Descubrí gracias a Cris y ese curso que no me quería como mujer, que intentaba ser perfecta y que me ocultaba tras esa mascara para no ver la verdad por eso estaba mal de ahí mi crisis. Empecé a aceptarme como mujer me di la opción de no tener que poder con todo, saqué mi lado femenino y en una palabra comencé a aceptarme. Han pasado unos años y actualmente puedo decir que mi vida no es igual, como me decía Cris como cariñosamente la llamo me “empoderé”. Esta es mi experiencia y Cristina Hernandez será siempre para mí la mujer que me enseñó a aceptar mi feminidad y una amiga.

Cristina Ordoñez Cabrera — Diplomada en Turismo

Tenía recurrentes dolores de cabeza debido a la ansiedad y no me hacía a la idea de tomar más fármacos. Buscando una solución alternativa, me recomendaron que probara con el Reiki. Llegue a la consulta de Cristina cargada de escepticismo y de aprehensión porque nunca me había alejado de las terapias tradicionales, y tenía la impresión de adentrarme en el mundo del esoterismo, casi de la brujería. Cristina me explico lisa y llanamente, de modo accesible para los neófitos como yo, en qué consistía su arte, lo que era el Reiki, y los beneficios que cabían esperar de su práctica. También con la máxima honradez me explico lo que el Reiki no podría hacer por mí y me dejo bien claro que su práctica no sustituía la medicina tradicional en determinadas dolencias. Estas aclaraciones despertaron en mí la confianza suficiente para iniciar el trabajo que venimos desarrollando desde hace un año. Los dolores de cabeza fueron desapareciendo al cabo de 4 sesiones. A lo largo de estas sesiones pude intuir que el Reiki era una herramienta mucho más amplia de lo que me imaginaba, ya que actuaba tanto en el plano físico como mental. Hoy por hoy, resuelto el problema físico por el cual acudí a la consulta, el Reiki me sirve de refuerzo en mi terapia psicológica. Tuve la suerte de dar con una excelente profesional del Reiki, que sabe abarcar el conjunto de mis problemas, y que aúna las habilidades terapéuticas con un trato cercano, atento y respetuoso. Gracias, Cristina.

Caroline Charbonneau — Gerente Pensión Palma, Málaga

Hice este precioso curso hace 3 años. Literalmente entras de una manera y sales renovada y más ligera. Sales de aquí siendo más tú, tu yo más auténtica. Ese es el empujón que Cristina nos dio para seguir nuestro hermoso camino como mujeres en esta vida. A mí me ha servido de tanto en todos los aspectos de mi vida que no cabe en palabras. Vivo mucho mejor. Agradecida profundamente por tu trabajo tan profesional, ameno y con esas pinceladas de humor.

Desiré Moreno Acedo — Monitora de Yoga Kundalini y Danzas Africanas

Realice un precioso curso junto con siete mujeres el cual me dejo una de las experiencias más bonitas de mi vida al poder conocerme un poco más como mujer y poder compartir junto con otras mujeres puntos en común y saber que todas podemos pasar por las mismas emociones. Este curso me ha hecho prestarle más atención a mi cuerpo en cada uno de los ciclos que pasamos y ser más permisiva para cada uno de ellos, habiéndome enriquecido de un descubrimiento cíclico que está en cada una de nosotras, porque ser mujer a veces es complicado, pero si aprendemos a conocernos podemos hacerlo más fácil.

Cristina Rodríguez — Auxiliar administrativo

Participar en el curso de energía femenina que imparte Cristina fue una experiencia profunda y significativa de contacto con mi ciclo y los cambios que conlleva a todos los niveles, me permitió conocer y entender las diosas que más se expresan en mí y cómo utilizar la energía de aquellas que no están tan presentes, me ayudó a conectarme con mi sexualidad y placer desde otro lugar, abrió un espacio de compartir experiencias en grupo, cada una desde su situación… y muchísimo más… todo en un clima amoroso y también muy divertido. Te lo recomiendo.

Luana Vila Santos — Pedagoga, Facilitadora de Biodanza

Inicié el curso porque siempre me había gustado mucho el tema de los ciclos femeninos, yo apuntaba siempre mis reglas en un diario y observaba mis cambios, y al explicar Cristina con profundidad el tema, encontré explicación a mis comportamientos y me empecé a comprender y conocer mucho mejor, tenía una herramienta al alcance de mi mano para auto descubrirme y conocerme, ¡y no lo sabía!!
Durante el taller pasaron acontecimientos importantes en mi vida que me desequilibraron y zarandearon que eran necesarios, supongo, pero que a mí me dejaron mucho tiempo en standby .
Tras ese tiempo y a toro pasado, puedo decir que el curso y Cristina, han sido necesarios para mi evolución y doy gracias por ello. Gracias Cristina, mi Maestra, te quiero.

María José González — Doula, Kinesiologa y Masajista

Pues vengo a contaros de forma breve como llegó la Obsidiana a mi vida, llego de la mano de una amiga. Fui a la primera charla acompañándola. Mi estado por entonces era desolador, había pasado por un hecho traumático, mi sistema de creencias roto, mis sueños robados, un matrimonio sin nada en común, un hijo pequeño el cual me demandaba y yo no estaba, era un autómata.
En cuanto escuché hablar a Cristina me trasmitió cercanía, tranquilidad y algo que no me esperaba, una mano amiga, una calidez en la voz y en sus palabras sin juicios, fue en ese primer contacto cuando supe que estaba donde debía. Y así llego el siguiente paso, hacer el curso, no sabía ni como lo iba a hacer sin recursos económicos, pero mes a mes fue llegando el dinero, como si de magia se tratase, y pude hacerlo. Una de las mejores inversiones en mi misma que he hecho hasta hoy.
Cuando terminé el curso aún tenía cosas por solucionar y para ello me puse el huevo, no me puedo creer lo que ha hecho con mi vida, soy una mujer completa, aún hay camino que recorrer, pero desde un centro y punto muy humanos y amables, ya no siento sufrimiento, todos y todo tiene un lugar incluyéndome a mí misma. Y tengo a unas hermanas con las que inicié un camino y con las que voy cogida de la mano en nuestro bendito círculo de mujeres, cuando nos necesitamos ahí estamos, nos hablamos con sinceridad y no nos juzgamos porque todas sentimos un mismo camino y un dolor común.
Y aunque las herramientas son eficaces, quien enseña a manejar y usar esa herramienta, la que no suelta tu mano por muy mal que estés, la que usa su conocimiento y su sabiduría ancestral a favor de la energía femenina y humana, es tan o más importante que  la misma herramienta, ella es Cristina Hernández, una persona que trasmite amor, sinceridad, humor, complicidad apoyo, amabilidad….., Cristina y la Obsidiana me han dado el centro que necesitaba en este momento de mi vida, y como dije antes, aún estoy en ello, reforzando y sanando día a día esa energía femenina universal. Gracias a todas las mujeres porque sin conoceros os siento, sé que estáis y ya nunca estaréis solas. Gracias Cristina por entrar en mi vida y darle la vuelta, gracias hermana.

Carmen Belen — Terapeuta Floral Método Bach, Naturopata, Maestra de Reiki, Gemoterapia

Conocí a Cristina Hernández gracias a una amiga terapeuta que me habló maravillas de ella, Cristina había sido su maestra en el tema de la energía femenina y pudo a través de sus enseñanzas entender mejor su cuerpo, sus ritmos y sus diversos estados emocionales.
Yo en esa época estaba pasando una gran crisis existencial y me interese enseguida por esta mujer tan carismática y por toda aquella temática de sus formaciones que llegaban a mi como agua de Mayo en esos momentos y que me eran bastante ajenas por ese entonces. No dudé ni un segundo en aventurarme a unirme a la experiencia cuando me enteré de que impartía el curso del huevo y la ombliguera de obsidiana. Tras esta formación llegaron otras, como la iniciación y segundo nivel en Reiki y los diversos talleres sobre energía femenina, en los que seguí junto con un grupo de mujeres, que ahora considero amigas, aprendiendo y experimentando el ser mujer desde todas sus facetas y posibilidades vitales.
He de decir que ha sido un recorrido fascinante en el que he evolucionado y madurado tomando la responsabilidad de mi propia vida. Además en él he integrado muchos aspectos de mi personalidad y mi feminidad, llegando a amarme plenamente aprendiendo a relacionarme conmigo misma con amabilidad y respeto. Cristina es una mujer auténtica, fuerte, cariñosa y sincera. Generosamente comparte todo su conocimiento y respaldo en cada proceso individual y en los encuentros grupales, a través de su cercanía y humildad los procesos trascurren de manera cómoda y segura. Para concluir he de decir que sólo puedo estar agradecida a la vida por haberme bendecido con el encuentro con esta gran mujer, porque gracias a su sabiduría ahora soy una persona más feliz; Cristina… ¡Cuán importante es tu labor en la actualidad! Si pudiera definirte brevemente sin duda sería como “Mujer formadora de Mujeres Libres”. Te quiero.

Nieves Muñoz — Profesora de Arte

El curso “Nacer mujer, hacerse mujer” ha supuesto para mi una conexión muy íntima conmigo misma, parar en seco para dedicar un rato durante 9 meses a comprobar qué siento qué pienso, cómo estoy y plasmarlo gráficamente, no ha tenido precio; relacionar mi ciclo menstrual con mis días, con la luna, con la naturaleza y con los ciclos externos que también me rodean me ha hecho sentirme más viva, más presente, más diosa reconociendo arquetipos dominantes y dormidos en mi carácter. La obsidiana me ha hecho reconocer mis luces y mis sombras…, sin miedo, aceptando. Agradezco a Cristina su labor de facilitadora en este trabajo porque ama lo que hace y lo transmite. “Ser mujer es un regalo, pero aprender a ser la mujer que se quiere ser, a veces supone una lucha, un aprendizaje y todo un descubrimiento.”

Sara Arjona — Psicóloga especializada en orientación laboral a mujeres

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